El viaje a Turquía ha supuesto todo un máster de geología volcánica...el paisaje de la Capadocia en concreto es propio de Gaudí como bien describe un libro de Juan Goytisolo (q todavía tengo pendiente). Así como otras formaciones muy interesantes que hemos visto en el camino con sus extensas estepas.
La Capadocia de postal es la típica de las chimeneas de hadas, formaciones geológicas que se originaron gracias a la erosión ejercida durante miles de años sobre distintos materiales sabiamente estratificados, en su parte inferior de tufa (tierra frágil de origen volcánico) y en la parte superior de basalto y andesita. Durante el cuarto período geológico, las lluvias erosionaron estas formaciones, dejando montículos de tufa coronados por un sombrero de basalto duro, cuya altura puede llegar a los cuarenta metros. Sin el remate basáltico, las chimeneas de hada se desmoronarían. Son formaciones caprichosas que abundan en el pueblo del valle, Göreme que es el punto de partida para visitar los distintos valles: Rosa, el del Amor, el blanco, etc. Es una extensión suficiente como para poderla visitar andando en un día con ganas. Al fondo de estos valles si el día está claro se contempla en volcán Ercyes, uno de los padres responsables del paisaje y en la lejanía está el macizo del Monte Hassan también de origen volcánico.
Estas formaciones caprichosas de la naturaleza alojan iglesias bizantinas con frescos en algunos casos preciosos y otros que han sido víctimas del vandalismo (una lástima), además también hay casa excavadas (las ciudades subterráneas constituyen un post en si mismas) y unas "estanterías" muy monas, estos turcos son muy lectores....coñas a parte en Estambul destaca la multitud de librerias de todo tipo que hay. Retomando los estantes, nos explicaron que son lugares para las palomas que dejen sus escrementos, que luego los lugareños emplean como abono en sus cultivos. Sin embargo buceando en la red, he encontrado esta otra versión que me gusta mucho más...dicen que en Capadocia convivían con naturalidad los humanos y las hadas, hastaque un hombre se enamoró de una de ellas, algo totalmente prohibido y castigado con la muerte. Sin embargo, la reina de las hadas recapacitó y perdonó a los amantes, aunque para que no volviera a suceder convirtió a todas las hadas en palomas. Por eso actualmente los habitantes de la zona cuidan con devoción a las palomas que habitan en las “chimeneas de las hadas”.

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