Comerse el mundo

La frase de Bertolt Brecht "primero es el comer y luego viene la moral" ha quedado obsoleta. La justicia es hoy, ante todo, alimentaria. La moral se ha desplazado desde el dormitorio al comedor
DANIEL INNERARITY,Publicado en el diario El País, 30/07/2008
Pocas sentencias han quedado tan anticuadas y en tan poco tiempo como aquella célebre de Bertolt Brecht según la cual "primero es el comer y luego viene la moral". La pronuncia uno de los protagonistas de su Ópera de los tres centavos, en la canción ¿De qué vive el hombre?, a la que puso música Kurt Weil y que fue estrenada en 1928. En ella retrata las típicas hipocresías que fueron el objeto predilecto de sus denuncias. En este caso, una mafia de mendigos en el Soho londinense del siglo XVIII, que trataba de aprovecharse de la compasión de los paseantes. Esta afirmación tiene pleno sentido en el contexto de criticar la doble moral; al contraponer las necesidades fundamentales y los deberes de la conciencia, la urgencia de sobrevivir y el lujo de las sutilezas morales, sitúa el discurso moral en su suelo vital al que necesariamente remite. La moral no debe servir para hacer la vida imposible.
Crece la exigencia de una política alimentaria respetuosa con los derechos humanos
Nuestra libertad de determinar qué y cómo comemos establece límites reales a la política
Reconozcamos que Brecht es un autor fascinante para obtener una imagen del mundo en el que esté claro dónde se encuentra el bien y dónde el mal; tiene toda la razón que le falta al capitalismo, pero hace agua cuando la complejidad exige ir más allá del anti capitalismo elemental y la crítica requiere mayor sutileza. En cualquier caso, uno siempre puede reconfortarse con sentencias tan elementales como la de "¿qué delito es el robo de un banco comparado con el hecho de fundar uno?", también de la misma ópera.
Pero el anacronismo de esta frase está en otro registro. Su autor no pudo saber que un día casi toda la ética fuera a caber en la cesta de la compra y que la justicia alimentaria pudiera simbolizar todas nuestras preocupaciones en torno a la justicia en general. Hoy la moral parece haberse desplazado desde el dormitorio hasta el comedor. La moral ya no viene después del comer sino al mismo tiempo. La food justice se ha convertido hoy en un espacio en el que confluyen todas las exigencias morales. La comida es un ámbito de obligaciones especialmente intensas, respecto de nosotros mismos, de los demás, la naturaleza o los animales. Comer no es un acto privado, ética y políticamente irrelevante, sino una práctica cotidiana en la que el mundo se juega su destino, lo configuramos o lo destruimos, en la que literalmente nos comemos el mundo. Pensemos en el hecho de que con una metáfora alimentaria (la macdonalización) solemos referirnos al malestar ante la globalización. Con nuestra decisión acerca de qué comer, decidimos también cómo queremos vivir e incluso en qué clase de mundo queremos vivir.
En la justicia alimentaria se concentra buena parte de nuestros principales dilemas éticos y políticos: los problemas de la alimentación presente y futura de una creciente población mundial teniendo en cuenta la sobrecarga ecológica del planeta; la discusión en torno a las posibilidades de suprimir el hambre en el mundo mediante los transgénicos, con sus riesgos inherentes; el número creciente de personas que se alimentan de una manera insana, también y especialmente en el mundo más desarrollado. Se extiende la exigencia de una agricultura sostenible, de una política alimentaria respetuosa con los derechos humanos; coinciden en el tiempo las exigencias de justicia económica global y el desarrollo de una ética del consumo, lo que podría estar anunciando una nueva convergencia entre el gusto y la justicia.
El desarrollo económico que ha tenido lugar desde la segunda mitad del siglo XX ha conducido a una extensión social del bienestar anteriormente inimaginable. Por primera vez en la historia, gracias a la producción segura de alimentos y a su provisión en el mercado, una gran cantidad de consumidores de los países ricos dispone de los presupuestos materiales necesarios para poder comer lo que quiera. En las estanterías de cualquier gran supermercado está a nuestra disposición una enorme cantidad de productos a precios asequibles. La cuestión es quién vive en ese paraíso: nosotros los consumidores de los países ricos. Esa particularidad nos obliga a formular principios éticos en orden a la universalización de los bienes y nos sitúa frente a las contradicciones del mundo actual en lo que se refiere a las posibilidades y las realidades de la alimentación.
¿Es posible alimentarse mejor de lo que lo hacemos? ¿Cómo deberíamos comer y qué hábitos alimentarios deberíamos cambiar de modo que todos se pudieran alimentar bien?
En las relaciones que se establecen como consecuencia de la alimentación comparecen asuntos que tienen una fuerte dimensión de justicia, como la producción y provisión de alimentos. Pero el asunto se amplía con la progresiva toma de conciencia de que el consumidor está igualmente obligado a examinar su conducta de acuerdo con criterios de justicia. También el que come debe tomar en consideración el valor de justicia de lo que come, si está producido con equidad, si daña el medio ambiente, si pone en peligro su propia salud y se convierte por ello en una carga para otros, si lo hace responsablemente examinando sus consecuencias globales... Ahora bien, ¿cuáles son las posibilidades del ciudadano, del sujeto particular, del consumidor, en orden a modificar las injusticias globales en materia de alimentación? Mejorar el estado de la alimentación mundial no está al alcance de uno solo, por supuesto, pero tampoco de los grandes poderes; las autoridades políticas y económicas no pueden nada sin los seres humanos, sin los consumidores y sus microdecisiones cotidianas.
La clave está en la fuerza transformadora de los estilos de vida. La renuncia a consumir no es una estrategia practicable de sostenibilidad. Lo que se reclama cada vez con más fuerza es una modificación de nuestro estilo de vida. En el debate sobre desarrollo sostenible los consumidores ocupan ahora un lugar central; son considerados como verdaderos motores de todo cambio estructural en la medida en que tienen la posibilidad de "hacer política con el carro de la compra". Andoni Luis Aduriz nos daba recientemente algunas pistas en estas mismas páginas.
La relevancia de la alimentación en orden a la sostenibilidad es manifiesta: según las estimaciones aceptadas, entre un 30% y un 40% de los problemas medioambientales son debidos directa o indirectamente al comportamiento dominante en el consumo. Una gran relevancia para la salud y el medio ambiente tiene, por ejemplo, el elevado consumo de carne; el uso de productos congelados también plantea graves efectos sobre la sostenibilidad; muchas enfermedades y alergias se deben a una mala alimentación, especialmente las que están vinculadas al sobrepeso. La alimentación sostenible tiene una clara dimensión ecológica. Podría mencionarse a este respecto la compra de alimentos con criterios de regionalidad, trazabilidad y estacionalidad. De este modo, por ejemplo, se minimiza el transporte y se fortalecen los circuitos económicos regionales.
Sabemos, por otro lado, que una cuarta parte de las basuras domésticas tienen su origen en el empaquetamiento de los alimentos. Los envases reciclables o los productos con poco envoltorio contribuyen a disminuir notablemente la cantidad de basura y el uso de energía.
Existe por tanto un contrapoder de los sujetos que es preciso activar mediante la información, los incentivos y las sanciones fiscales. Del mismo modo que la política requiere de los ciudadanos para su legitimación y la economía depende en última instancia del comportamiento de los accionistas y consumidores, las prácticas cotidianas de la comida actúan sobre las relaciones de poder que constituyen el complejo mundo de la alimentación (y, por añadidura, el mundo en general). Dentro de los espacios de juego existentes, nuestra libertad de determinar qué y cómo comemos establece límites reales a la industria y a la política.
Las costumbres alimenticias permiten al individuo configurar el tipo de vida que desea para sí y modificar su relación con el mundo. Cada uno de nosotros, en el ámbito de su conducta alimentaria, puede llevar a cabo una mejora del mundo, inapreciable pero insustituible. Comer es hoy un acto político global, una verdadera conspiración revolucionaria. Nuestras decisiones cotidianas en esta materia configuran el mundo, para bien o para mal. Brecht no hubiera formulado aquella simplificadora oposición de haber sabido que, actualmente, el comer se ha convertido en un asunto moral, en una cuestión de ciudadanía.
Daniel Innerarity es profesor de Filosofía en la Universidad de Zaragoza.

Cueva Valiente y la memoria histórica

Ayer hicimos una ruta en bici desde el Puerto de los Leones hasta el pico de Cueva Valiente (1903 m), haciendo una ruta circular por el Collado de Hornillos hasta el camping que enlaza con Peguerinos y de ahí por la subida normal al pico. La vuelta la intentamos por un camino que venía marcado en el mapa pero con una ciclabilidad bastante baja, por lo que nos tocó cargar una parte del descenso y otra de ascenso con la bici al hombro...q es mucho más cansado que pedalear...nos olvidamos la cámara en Collado, así que no hay fotos de los momentos de calor y cuestas sin perdón...
El camino fue muy bonito contemplando las dos vertientes de la sierra, a un lado Guadarrama, El Escorial y hasta el Valle de los Caídos, al otro Valsaín, El Espinar, San Rafael y la tierra de campos segoviana a lo lejos...en el camino además encontramos importantes vestigios de la guerra civil: casas matas, refugios, bunkers, todo ello más o menos señalizados, supongo que constituirían parte del frente de Madrid y de la terrible batalla que se vivió en la sierra hace ya 70 años. Resulta brutal observar estos restos, pensar en nuestro pasado más inmediato, en el pasado de nuestros abuelos...y desear que consigamos digerir nuestra historia y no olvidarla, porque es la única forma de no repetirla...
Al final llegamos deshidratados pero contentos de la excursión. Cogimos el coche con ganas y nos fuimos camino de casa de Olga en El Espinar Estación donde nos esperaban tras la siesta...lo pasamos fenomenal con tarde taurina incluida!

Por Viena con Adolf

Gracias a mi federación cada verano puedo aprovechar la ocasión para viajar a un país europeo interesante donde disfrutar el fin de semana posterior a largas y arduas reuniones internacionales...hay que ganarse el descanso!
Este año le tocaba el turno a Austria, a su espléndida capital: Viena. No había tenido todavía oportunidad de visitarla y me ha encantado. Me esperaba una ciudad burguesa más aburrida sin embargo en pleno mes de julio con buen tiempo me he encontrado una ciudad animada, preciosa, cargada de historia y de mucha vida en sus calles, ribera del Danubio, viñedos y colinas que la rodean. Y también cena incluida en un antiguo palacio de la nobleza vienesa en pleno centro de la ciudad que hoy abren para eventos como éste y bodas. Un palacio propio de Sisi con cristalería de bohemia tallada, suelos de madera con increíbles mosaicos donde cuántos valses se habrán bailado....¡un lujo propio de Sisi y del sector del tablero europeo!
Además, el viaje nos traía un reencuentro muy especial, visitar a Adolf Merl, amigo de COST y miembro de del WG 3 que tantas aventuras hemos pasado en distintos congresos y países europeos. Así que Sergio llegó el viernes a media mañana una vez terminada mi asamblea, y una vez que empecé yo mi periplo vienés (bueno, la tarde anterior también me dio para recorrer durante dos horas a buen paso el centro de la ciudad). A primera hora del viernes tuve la suerte de poder ver una exposición muy interesante de Oskar Kokoschka en el Albertina Museum. Luego ya quedé con Sergi y nos dirigimos a buscar a Adolf a su oficina para irnos a comer a Naschmarkt, unmercado al aire libre lleno de ricos productos de distintos lugares del mundo, todo muy ordenado, bonito y apetecible. Pues alrededor de estos puestos hay distintos restaurantes muy agradables, así que optamos por la comida de tipo turco, muy rico! Luego con las ganas de la siesta y la calor que hacía en la calle le dimos tiempo a Adolf para terminar algunas cosillas en la oficina mientras nosotros probábamos la famosa tarta Sacher (Sachertorte) en su hotel homónimo y donde parece se inventó esta delicia vienesa que ahora atrae a numerosos turistas hasta este lugar de corte imperial...tras endulzarnos, Sergi encantado con su chocolate, nos echamos una siesta en un parque rodeados de adolescentes vieneses que tomaban el sol, para nosotros la sombrita.
La noche del viernes nos fuimos con Adolf a un cumpleaños de una compañera suya de cuando trabajaba en la universidad. El cumpleaños era en un barrio periférico de viñedos donde habita la clase alta vienesa rodeada de barrios de inmigración fundamentalmente turcos, y es curioso ver como se pasa de un barrio a otro, no hay unas zonas divisorias, se mezclan los distintos barrios a lo largo y ancho de la ciudad. Pasamos la noche tomando vino rebajado con agua con gas (liter-liter) que entraba estupendamente y acompañado por algunas especialidades de la señora del local. Se trataba de un bar-restaurante muy curioso, en una parcela más larga que ancha, con un buen verde muchas mesas de madera tipo merendero esparcidas en dos largas líneas y al final unos columpios de madera. Una opción interesante para familias con niños, había entretenimiento para todos.
Dos cosas que me han llamado la atención han sido por un lado descubrir como la memoria histórica cuesta mucho a todos los países. Adolf nos contaba como han tardado en digerir el capítulo del nazismo y como todavía hay heridas abiertas. De hecho en la zona de bares del quatier de los museos vimos una de las cuatro torres de hormigón que quedan en pie contra los bombardeos de los aliados y proteger la ciudad. Hoy una de ellas es el acuario de la ciudad. La otra cosa que sorprende a pesar de conocerlo, es la aceptación de la incineración por parte de la ciudadanía frente a la contaminación/ocupación del suelo y como opcoción energética. Después de muchos años de pelea y protesta ha sido aceptada esta solución por los vieneses ya que goza de un buen control medioambiental, además de estar envuelta como una joyita...


El sábado ya que la previsión del tiempo era mala (y a Adolf no parecía encantarle la idea de madrugón) cambiamos la opción de montaña por bici. Nos alquilamos un par de mountain-bikes a orillas del Danubio y tiramos para las colinas que rodean Viena (un desnivel de 500m que no estuvo nada mal). Conseguimos coronar el pico más alto de la ciudad y pico más oriental de los Alpes (si queremos considerarlo así). Aquí en la foto estamos los tres en plena cumbre y antes de pararnos para celebrarlo con unas cervecitas...



Luego disfrutamos de un buen paseo por el Danubio, reconvertido en estas fechas en la playa, campo de deportes, conciertos al aire libre, pulmón de actividad de la ciudad....una rivera muy bien aprovechada.

Por la noche finalmente vino la tormenta y nos refugiamos en la zona de los museos con locales, restaurantes y tiendas de moda. Cenamos en Lux, un sitio alternativo de comida austriaca muy agradable y tras unas cervezas en un local situado en la zona de los diseñadores y arquitectos, nos fuimos para casa y el domingo ya tocaba regresar...

Con suerte nos reencontraremos con Adolf pronto en los Dolomitas...

Impulso vacacional

Desde que ha llegado el buen tiempo a Madrid, las vacaciones están ya en el ambiente...
Me encanta este ambiente prevacacional en el que generalmente reina el buen humor ya que todos estamos contando los días y minutos que nos quedan para pirarnos de la ciudad camino vete a saber donde...da igual casi el plan, es la sensación de estar de vacaciones...la sensación agostí que año tras año nos ilusiona y seduce...
para ilustrarlo nada como la viñeta hoy de Forges que refleja precisamente esos momentos tan agostís en la oficina...
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/pido/agosto/elpepusoc/20080625elpepisoc_1/Tes

En defensa de la vida salvaje

Este libro cayó en mis manos en mitad del trekking del Stok en India. Me lo regaló Pedro, el canario y desde que lo empecé por las tardes en las alturas disfruté muchas tardes en la tienda leyéndolo.
Es un libro interesante e intenso, que narra la experiencia en primera persona de la historia de la conservación en Kenia de los elefantes, todo el proceso, las luchas, el establecimiento de los Parques Nacionales, las señas culturales, la política...un conjunto de hechos que para mi lo hicieron un libro imprescindible y altamente recomendable. Está contado de forma autobiográfica y es tan nítido y veraz con los hechos que te hace partícipe de toda la aventura y vida que relata. Te acerca mucho a Kenia, a su cultura, sus etnias, y por lo menos en mi caso, me despertó las ganas de viajar por fin a África.....
A mí como forestal, me fascinó su forma de contarlo ya que te acercaba mucho a la gestión propiamente dicha y a decisiones que observo a veces no son comprendidas. Muestra las dos caras del mismo hecho, la dureza de lidiar con animales y personas, sobre todo con estos últimos, y la recompensa de conseguir avanzar en lo que crees...



Además, también me abrió el campo de los libros de viajes que no me habían tentado en exceso...
En resumen un must de la literatura ambiental y también histórica...impresionante la labor de Richard Leakey.

Gris, gris y sólo gris...

Sí dicen que es bueno, que es necesario....y yo pienso, ¡ya es suficiente! De acuerdo con que nos hacía mucha falta todo este agua, sí, completamente de acuerdo, pero llega un punto que a mi me agría el carácter y me lo colorea del gris que disfrutamos desde hace ya más de un mes...
La falta de luz en primavera como debiera ser me mata, no llevo bien este tiempo otoñal en pleno mes de mayo y ahora ya en junio.
A mi me gustan los días soleados cuando la gente toma la calle y Madrid está alegre y es la ciudad que tanto me gusta se llena de alegría, terrazas, conversación, música y energía para hacer mil planes y amigos y amigos por todos lados. Parece que los días tuvieran más horas y mi ánimo me diera para vivir despierta muchas horas y hacer, pensar, reir y disfrutar casi tanto como deseo, porque nunca es suficiente...
Que estamos a 16 de junio y jarrea frente a mi ventana y ni siquiera eso me ayuda a ponerme orejeras y concentrarme con mi tesis...
El buen tiempo llegará en algún momento, eso espero...y es que además hoy es lunes y claro era pedirle mucho al día...al menos jornada de verano...

Abejitas bailonas...

He leído este artículo que me ha gustado mucho y quiero compartir...
El maravilloso mundo animal, en los periódicos deberían incluir más noticias hermosas y curiosas como éstas.


http://www.elpais.com/articulo/sociedad/lenguaje/universal/abejas/elpepusoc/20080604elpepusoc_6/Tes

Like a Rolling Stone

Hoy me he acordado de esta foto que llevé un año en la carpeta en el colegio durante BUP, sí, lo que suponía cada año forrar la carpeta...y yo me sentía muy identificada con el mensaje que acompañaba a Dylan y Baez, no al creciente conformismo, ¡estamos hartos! y ahora con el paso del tiempo relativizas las cosas, es cierto que hay que seguir siendo inconformistas con todo en términos generales pero también le veo las orejas al lobo, y considero que no es bueno poner en cuestión absolutamente todo porque sino te puede llevar a un desquicie total de la realidad....es decir, ni un extremo ni el otro, porque sino puede llegar un momento que no te aguantes ti mismo y creo que los pilares de lo fundamental no debemos estarlos cuestionando todos los días porque sino acabas por generar una sensación de insatisfacción constante que puede ser una caída en vertical total...


Ahora he encontrado esta foto en google, con un párrafo abajo que no he conseguido quitar (tampoco me he esforzado mucho), cómo cambian las fuentes...sigue siendo una bonita imagen reflejo claro de una época...

Mi vida en las montañas

Tras haber leído la muerte del alpinista navarro Iñaki Ochoa de Olza en la bajada del Annapurna, me apatece compartir unas reflexiones sobre qué significa para mi la montaña y un poco mi vida al fin y al cabo.
Desde pequeña he tenido mucha pasión por la montaña y el deporte. De hecho siempre me recuerdo montando en bici, haciendo excursiones así como otras muchas curiosidades...en los últimos años mi pasión por la montaña ha ido creciendo exponencialmente, metiéndome un poco en un mundo nuevo, conociendo a otras personas y exigiéndome a mi misma cosas más complicadas o retos más interesantes, porque como todo que te engancha, es un gusanillo que te pica y cada vez quieres llegar más lejos aunque, creo que tampoco ese sea ni mucho menos mi lei motiv en la montaña.
El alpinismo me ha abierto nuevos premios personales porque la satisfacción de subir un pico y ver el mundo desde arriba no es comparable, bajo mi punto de vista, a casi nada...el disfrutar del esfuerzo individual y compartido, porque a mi la montaña es el encuentro y las vivencias con el grupo, eso es lo más bonito, la convivencia, las cosas que te unen que son completamente distintas a otras situaciones de la vida....la solidaridad/ amistad montañera y el comportamiento adecuado con la naturaleza quizá hayan sido las dos cosas determinantes para que haya optado por desarrollar esta afición cada vez más en mi tiempo libre. Y eso por supuesto tiene que ver con la suerte de haber conocido a las personas adecuadas en su momento. Soy una persona con suerte.
El verano pasado estuvimos en el Himalaya haciendo un trekking normal, accesible para todos los públicos, con un determinado entrenamiento claro, pues subimos hasta 6 mil y poco metros, y eso el cuerpo lo nota y te avisa. Para mi ha sido un antes y un después podríamos decir. No porque fuera ya el Himalaya que siempre había sido uno de mis sueños, sino por la vivencia acumulada. El viaje me hizo mella profunda en la forma de ver las cosas, en el planteamiento que tenía de otras, me removió mucho por dentro, por supuesto, dentro de un orden. Y me dejó claro que esa vida me gustaba y que me gustaría poder hacer más trekkings en esas latitudes. Esos paisajes enormes, la civilización de otros tiempos, las grandes y majestuosas montañas....no sé todo el encanto junto....y tu ahí insignificante progresando un poquito cada día hasta completar un recorrido.
Toda esta fortaleza física que llevas contigo creo que te da muchas fuerzas para afrontar la vida diaria, porque el esfuerzo físico no es tal, sino una lucha contra ti misma, una superación personal que te hace con cabeza siempre, salir adelante en otras situaciones. La naturaleza es muy sabia y a veces nuestra cabeza nos la juega mucho. Eso sí, tampoco hemos de jugar a los superhéroes cosa que a mi no me gusta nada. Los colecciona picos, los yo por narices subo ahí, sin tampoco tener que ser un himalayista...No, la montaña no se trata de eso, es de disfrutar contigo mismo y poderlo compartir con tu grupo. La cabeza también te tiene que indicar el momento de dar la vuelta, de nada vale la ambición, a la montaña hay que respetarla siempre por insignificante que parezca.
Sobre la triste noticia de Olza, precisamente es este aspecto lo que me ha gustado leer y ver que aunque a veces no sean así las cosas a esos niveles, en este caso ha habio una solidaridad y otros alpinistas que hasta el último momento se la han jugado y han luchado por sacarle de ahí.Yo me quedo con la lección de buen montañero que han mostrado, esta vez sin lugar a dudas....

Madrid con bici es posible

Siempre he soñado con montar en bici por Madrid, utilizarla como medio de transporte habitual en vez de coger el autobus o el metro...pero no parece que eso pueda suceder ya que la sensibilidad frente a la bici no ha aumentado y el peligro con los coches que no te respetan tampoco ha disminuido...una lástima porque podríamos disfrutar de una ciudad mucho más amistosa y tranquila, con menos contaminación y menos mala leche que provocan los atascos...
Creo que el incremento de extranjeros en Madrid está cambiando un poco el cliché y es posible que consigamos modificar este esquema tan antiguo y absurdo del coche... pero llevará tiempo.
Tras haber estado este puente en Berlín regresar ahora a Madrid con la bici parece otro mundo lleno de obstáculos, con aceras altas, coches por todos lados e impaciencia...te das cuenta donde puede radicar la calidad de vida y con pequeñas modificaciones podríamos lograr que todos saliéramos en bici por esta hermosa ciudad.
Con todas estas energías y alegría, he empezado a ir de vez en cuando a trabajar en bici, sí, directamente a la oficina y de ahí a casa...y es una gozada ver la calle desde mis dos ruedas, a veces sobre la acera a veces sobre el asfalto con los coches...estoy deseando que lleguen las vacaciones y hacerme con el asfalto con mis dos ruedas...


Vida circular y Marta

Mi vida es circular y perfecta, pienso a veces, pienso que siempre me han de ocurrir cosas buenas y las malas también tienen una explicación que siempre me lleva al lado bueno de las cosas...en fin, como decía el protagonista de la película Before the rain, el círculo se cierra...y eso es lo que a veces me ocurre a mí. Conozco a alguien y de ahí a otra persona, luego unos hechos que explican algo y a veces la vida te da cruces y zig-zags pero al final la historia se retoma y todo encaja...

Me he leído recientemente el libro de Marta Pérez, una piedra roja, una piedra azul, una piedra amarilla. Es una autobiografía preciosa, llena de vida y alegría. Todo lo contrario a lo que yo esperaba cuando leí la reseña en el periódico hará un tiempo. Se trata del libro póstumo de la hija de Peridis, ingeniera forestal y de montes, de edad cercana a la mía....y que hablando con Marta Ortiz me comentaba el libro en el que estaba en esos momentos y pensaba que seguro yo la había conocido. Y en efecto con Marta Pérez estuve en un campo de trabajo en Alemania en mi primer verano de escuela. Sí, estas últimas semanas he recordado detalles, personas, paisajes, etc. y más este fin de semana que hemos estado por Berlín. De aquella ya hace la friolera de 13 años que paseamos Unter der Liden todo recto, admirando el resurgir de Berlín, porque todavía era muy latente la unión de dos mundos.


La lectura del libro de Marta ha sido deliciosa, podría haber sido una escritora estupenda, con una prosa sencilla, directa y a la vez elaborada. Con unas reflexiones muy positivas y reales, en las que me he visto muy reflejada. Con sus viajes y su movimiento de vida. Con su familia y su núcleo de amigos y su Madrid. Me encantó la reflexión que hace cuando decide volver a Madrid porque la vida en el campo no es lo que ella esperaba y se da cuenta que viajar la entusiasma pero que necesita tener un lugar donde regresar con los suyos....con ella me he sentido muy identificada y he entendido porque a mí aquel verano me resultaba borde y cortante, y era, porque era una gran tímida...con ella coincidía en las comidas porque de aquellas yo y ella no comíamos carne y teníamos menú paralelo. Sin duda lo peor del libro era según se acercaba al final porque conocía el desenlace, y me sentía algo culpable, aunque no tuviera culpa alguna.




El libro fue idea de su padre, una idea preciosa regalarnos su historia directa, pero en algunos casos me daba cierto pudor entrar tan de lleno en la vida de una familia, de unas amistades, de unos secretos bien guardados por carta....pero bueno todo formaba un conjunto circular bonito para un recuerdo que perdure.
http://www.ellibrodemarta.blogspot.com/



Islandia, la buena vida

Hace un par de semanas, El País publicó en el dominical un artículo sobre Islandia que además de muy amenos, animaba mucho a cualquiera a dejarse caer por ese país tan simpático...
Para el que no lo haya leído, aquí va el link: http://www.elpais.com/articulo/portada/buena/vida/elpepusoceps/20080406elpepspor_7/Tes/

Un viaje muy recomendable...

Por tierras palentinas

Al fin conseguimos ponernos de acuerdo un finde y que el tiempo nos acompañara para intentar el ascenso al Curavacas y Espiguete en sábado y domingo respectivamente con Javi y Elena. Vicente se nos escapó con sus amigos escaladores.
Es curioso lo poco conocida que es esta zona en cuestión de montaña general, si hablas ya con alpinistas o escaladores todos le rinden culto, puesto que aunque no son dos montes con mucha altura (entorno a los 2.500 m y algo) sí que presentan muchas vías de ascenso cada cuál con un grado más de complejidad y como comenta Elena todos los años se cobra la vida de algún alpinista experimentado y equipado...lo que a mí en parte me atormentaba un poco con mi nervio natural en terreno de nieve y hielo...
El sábado salió un día espectacular, nos levantamos en Valladolid con un madrugón estupendo y ale camino a Vidrieros desde donde se ataca el Curavacas en su cara sur. Y ale a caminar en la dura pedrera, es cierto que tiene una aproximación algo larga y durilla sobre todo si te encuentras ya algo de nieve papa como nos pasó a nosotros. Gracias a ésto, Sergi consiguió que finalmente fuéramos por el corredor sur directo en vez de por el sur normal que pensábamos. Un corredor bastante más inclinado y con un embudo al final que nos daba cierto respeto. Eso sí, estaba en sombra y pisar nieve relativamente durita para subir era lo que nos hacía falta. El corredor lo subimos muy bien, la nieve en buen estado, había algo de huella. Elena tiró del grupo estupendamente y Javi y yo a la cola aprovechamos para una buena sesión de fotos machacas y videos de Sergi...Lo peor estaba por venir, y no era ni mucho menos el embudo...nos equivocamos en el ataque al pico y empezamos a atravesar unas cornisas con pendiente muy inclinada y bastantes expuestas que ponían los pelos de punta...y encima tuvimos que volver sobre nuestros pasos cuando nos dimos cuenta del error...llegamos al pico sanos y salvos tras una buena placa de hielo y los nervios, en mi caso un poco a flor de piel. La panorámica es preciosa, ves desde los Picos de Europa al mar a toda la meseta castellana, muy bonita.
Descansamos en Cardaño de abajo en una pensión rural cómoda cuyo dueño puede presumir de ser el palentino más simpático nunca visto, ni Javi con su humor bilbaino consiguió sacarle un mueca de sonrisa...qué hombre! el domingo casi todos acatarrados (salvo Sergi que ya caería) empezamos perreando un poco y echándole el ojo a unas praderitas estupendas...pero finalmente había que subir al mítico Espiguete con su travesía horizontal temida. La subida fue dura porque la pala es larga pero sostenida y al ser ancha no da tanta impresión su inclinación, que no es poca. La nieve de la travesia horizontal estaba bien y no nos dio sustos, eso sí se veía la caída y asustaba bastante. Las vistas desde el pico espectaculares, veíamos la cumbre del día anterior y todo su macizo, el pico Murcia, el tres Provincias, el mar, la meseta y hasta la central térmica de Velilla (qué horror, al menos no soltaba humo!).
Abajo lo celebramos con una buena comida campestre con nuestras viandas conservadas en la mini-nevera y hay que ver lo ordenados que son estos bilbainos y lo que estamos aprendiendo de sus detalles de montaña y orden!!!

Anillo Verde de Madrid


Le estamos cogiendo gusto a esto del anillo verde ciclista a su paso por la casa de campo, que es el punto que mejor nos viene a nosotros desde casa....la verdad que es un sitio magnífico para practicar deporte los fines de semana sin tener que salir de Madrid. Ahora en vez de ir con la bici estamos dándole al patinaje en línea...
El domingo pasado todavía con la cabeza algo aturdida de la fiesta de la noche anterior (qué bien lo pasé en el Happening de Madonna!!! eso se merece otro post) nos fuimos a patinar al Anillo. Lo mejor fue la experiencia de pasar el puente de la M-30 como pudimos más bien, porque tiene una cuesta dura en su inicio que hay que darle bien fuerte a las piernas sino quieres ir para abajo y luego su bajada que no es poca... acabamos los dos con las manos negras como el tizón de agarrarnos a sus barrotes!! Ayer ya practicamos giros y puede que en breve las cuestas dejen de tener ese punto de pánico...estamos progresando y aquí unas muestras de ello...!!!

Nociones de geología turca...

El viaje a Turquía ha supuesto todo un máster de geología volcánica...el paisaje de la Capadocia en concreto es propio de Gaudí como bien describe un libro de Juan Goytisolo (q todavía tengo pendiente). Así como otras formaciones muy interesantes que hemos visto en el camino con sus extensas estepas.


La Capadocia de postal es la típica de las chimeneas de hadas, formaciones geológicas que se originaron gracias a la erosión ejercida durante miles de años sobre distintos materiales sabiamente estratificados, en su parte inferior de tufa (tierra frágil de origen volcánico) y en la parte superior de basalto y andesita. Durante el cuarto período geológico, las lluvias erosionaron estas formaciones, dejando montículos de tufa coronados por un sombrero de basalto duro, cuya altura puede llegar a los cuarenta metros. Sin el remate basáltico, las chimeneas de hada se desmoronarían. Son formaciones caprichosas que abundan en el pueblo del valle, Göreme que es el punto de partida para visitar los distintos valles: Rosa, el del Amor, el blanco, etc. Es una extensión suficiente como para poderla visitar andando en un día con ganas. Al fondo de estos valles si el día está claro se contempla en volcán Ercyes, uno de los padres responsables del paisaje y en la lejanía está el macizo del Monte Hassan también de origen volcánico.


Estas formaciones caprichosas de la naturaleza alojan iglesias bizantinas con frescos en algunos casos preciosos y otros que han sido víctimas del vandalismo (una lástima), además también hay casa excavadas (las ciudades subterráneas constituyen un post en si mismas) y unas "estanterías" muy monas, estos turcos son muy lectores....coñas a parte en Estambul destaca la multitud de librerias de todo tipo que hay. Retomando los estantes, nos explicaron que son lugares para las palomas que dejen sus escrementos, que luego los lugareños emplean como abono en sus cultivos. Sin embargo buceando en la red, he encontrado esta otra versión que me gusta mucho más...dicen que en Capadocia convivían con naturalidad los humanos y las hadas, hastaque un hombre se enamoró de una de ellas, algo totalmente prohibido y castigado con la muerte. Sin embargo, la reina de las hadas recapacitó y perdonó a los amantes, aunque para que no volviera a suceder convirtió a todas las hadas en palomas. Por eso actualmente los habitantes de la zona cuidan con devoción a las palomas que habitan en las “chimeneas de las hadas”.


Cocinillas..

Esta noche hemos hecho las primeras torrijas de la temporada, bueno y de la vida, porque el caso es nunca lo había intentado...es un plato muy familiar y acercándose la semana santa apetecen tanto...hemos tomado la receta de la Simon Ortega con almibar incluido...y ummm, están muy ricas!


Hace un par de semanas hicimos también estas magdalenas con manzana, muy ricas!!! en este caso la receta vino de un blog de otro blog...el mundo bloggero!


Invierno cocinillas!!!

Todos a la calle, ¡¡¡es primavera!!!


Este fin de semana ha hecho una temperatura y un sol propio del mes de abril por lo menos...y eso se notaba en la actitud de todos, alegría tras la cuesta de enero y fin de semana por medio con mucho solecito y calor.
Ayer por la mañana queríamos ir a andar por la Pedriza, por su parte alta, ya que no queda casi nieve a pesar del empeño de los esquiadores. El parking de Canto Cochino hasta la bandera, cola incluida...así que carretera y manta y tiramos para la Barranca para dar una vuelta al valle. Allí el parking estaba también animado, hasta había un autobus. Luego encontramos gente comiendo su bocadillo o tomando el solete en cada piedra, ¡algo asombroso! para colmo desde la cuerda podíamos ver la carretera de acceso a Navacerrada donde una larga cola de coches intentaban llegar al puerto son mucho éxito, los parkings se veían saturados.
Somos muchos en Madrid me temo y todos queríamos disfrutar de un día tan bonito, tanto que al regreso había atasco en la carretera de La Coruña. Pero estoy segura que no sólo en el monte, cualquier centro comercial estaría lleno, somos demasiados.

Hoy por el contrario hemos cogido la bici para disfrutar otro día primaveral pero esta vez por Madrid. Hemos optado por ir por el anillo verde ciclista, lo hemos cogido en la Casa de Campo tratando de acceder al Pardo, pero no estaba bien señalizado y hemos seguido el camino hasta la zona de Mirasierra. Es una vía bien pavimentada y señalizada, con algunos cruces con calle bien regulados. A mí me ha gustado mucho, está bien poder hacer bici sin salir de Madrid. Estaba llena de gente de todas las edades, con los niños, mujeres mayores, gente corriendo, algunos patinando (es una idea estupenda!), vamos un muy animado domingo!!!
Ahora sólo hace falta que nos podamos mover por el interior de la ciudad en bici!

El gusto por el pan


Quiero volver a Toulouse pensaba hoy al medio día mientras subía a comer a casa de mis padres algo cabreadilla...y es el redescubrir un día más que en Madrid, por lo menos, ya no apreciamos comer un buen pan. De un tiempo a esta parte, han ido cerrando numerosas panaderias, uniformándose hacia la baguette vacía, crujiente y ligera, eso sí dura-durita al día siguiente. Se ha ido al mundo de las grandes superficies, se ha convertido en un producto que la gente no disfruta, parece que se come pan porque hay que comerlo pero no se aprecia un buen pan... Me resulta muy chocante y sobre todo absurdo, bruto y una pseudo-modernidad mal digerida...el pan es cultura y lo hemos perdido en esta ciudad (no me atrevo a generalizar al resto del territorio, pero en lo que viajamos tampoco encuentro gratas sorpresas)...y por supuesto lo comparo con lo que he vivido en Toulouse...sí, en Francia se come todavía muy buen pan, un pan que dura hasta tres días en perfecto estado, bien amasado, que pesa y lo que es más no llega al euro la barra de pan de campaña....¿dónde compras hoy en Madrid una baguette congelada por menos de un euro? y en las grandes superficies francesas también encuentras un pan bastante digno...así que ésta no es la causa... Me indigna que perdamos esta cultura sin siquiera darnos cuenta porque hemos llegado a no valorar una cosa tan sencilla como un pan bien hecho...

Reflexiones recomendadas...

Estos últimos días he leído un par de artículos que me han parecido interesantes para compartir sobre las elecciones americanas, la ley del aborto y el orden del mundo, temas de actualidad que me interesan mucho:

Domingos negros....

Toda mi vida con domingos negros...desde pequeña recuerdo bien lo nerviosa que me ponía los domingos al regreso de Collado, donde no había estudiado nada, y me entraba el nerviosismo y el llanto fácil de ver el lunes asomar.
Recuerdo una tarde en especial en la terraza del cuarto de Valerio con mi padre intentando enseñarme los distintos poderes (judicial, legislativo y ejecutivo) y yo erre que erre venga a llorar sin entender nada, pobre Montesquieu....al final, ¡me lo aprendí de memoria!
Ahora años más tarde los domingos sufro el mismo síntoma de nerviosismo...por la tarde me gusta estar en casa, sentada en el sofá con la mantita, leer el periódico de cabo a rabo y ya está me han dado las ocho de la tarde y yo sin hacer todas las cosas que pretendía....y ahí el nervio del lunes que acecha, la rutina, volver a la dinámica habitual...son los clásicos domingos negros de ratilla...

Desierto nevado y fondo marino en la Maliciosa

A pesar del aparente día nublado, el día abrió e hizo un bonito sol de invierno en la Maliciosa.
Debido a la helada de la noche anterior, y es que han bajado mucho las temperaturas en los últimos días, la nieve se había congelado. Me recordaba la imagen a una película que hemos visto recientemente en la tele, "El día de mañana" o algo así, que hablaba sobre una nueva glaciación y un cambio climático drámatico y brutal que afectaba a todo el planeta. Era como una lengua de frío que congelaba todo a su paso...era una chorrada de peli americana pero ¡a mi me entretuvo la noche del viernes en casa!
El caso es que la Maliciosa se mostraba con su aspecto más himaleyesco nunca visto, todo estaba helado y daba la sensación de que estábamos andando por el fondo marino. Los enebros enanos, retamas y demás vegetación arbustiva parecía algas y los pinos pequeños que crecen valientamente en la ladera, parecía que habían echado plumón. Un paisaje extraño y muy hermoso. El suelo nevado se asemejaba a un jardín zen después de ser arado en la dirección correcta del viento.
Al fondo se veía la bola del mundo que bien cubierta de nieve podía parecer hasta la estación MIR.

A la bajada el paisaje ya no tenía tanto encanto gracias al fuerte viento que soplaba y nos congelaba la cara....parecía que la congelación del paisaje se quería hacer también con nosotros.

La excursión tuvo un buen final con aperitivos variados en el bar el Madrileño de Guadarrama, donde nos encontrábamos con mis padres que también venían de la Barranca.


Bailoteos de Reyes....

Como hace dos años, este nos hemos propuesto dejarnos de cenas y rollos y darnos al baile y al alcohol (para ayudar al baile claro): María, Susana, Felipe, Adolfo, Sergi y yo (nos falló Juan que estaba muy picudo y Fran y Alberola que se nos cayeron del cartel en último momento).
Este año hemos decidido atacar la zona de Lavapies para empezar por el Melos con sus famosas zapatillas, que por cierto no recordaba con un aspecto tan salvaje, y sus no tan conocidas y mucho mejores croquetillas, ¡madre mía qué ricas! y es que María parece que las extrañaba con eso de vivir fuera....
pero que ni los demás viviéramos también en Ginebra!!!

Ya comidos y algo bebidos, decidimos ir sobre seguro y regresar a nuestra primera etapa de hace dos años: el Teatro de las Aguas. Un clásico ya de nuestros bailes!!!
y tras aguantar el petardeo de música ni-supa un rato, pronto cayeron grandes éxitos que cantamos y bailamos como el Amante Bandido....

Este año tras cerrar el teatro de las aguas, cansados ya del bailoteo no llegamos a la siguiente parada en el Berlín Cabaret aunque Adolfo intentó tirar del grupo sin mucho empuje...así que nos fuimos cada uno a su casa con una buena sensación de los baileoteos y sin una terrible resaca, cosa q al día siguiente se agradeció mucho....

Y bueno, esto de los móviles con cámara está estupendo, y encima con flash...vamos ahí va un reportaje estupendo, captando el momento!


San Silvestre y 2008


Un año más hemos corrido la San Silvestre, la prueba reina del año para mi calendario atlético particular....y es que me sigo poniendo tan nerviosa antes, durante y casi después....desde pequeña siempre he ido a ver la carrera y ansiaba tanto el momento de participar que desde hace unos años (creo que ya van 5, no estoy segura, el año pasado no la pudimos correr) participamos todos los años, es parte del ritual de fin de año junto con mis origamis navideños, las uvas y los siempre felices y buenos deseos para todos....

Además esta carrera también es plural, porque siempre la corremos Sergi y yo juntos, desde que nos conocimos y desde que somos pareja....tiene un valor un tanto romático para nosotros! cada uno le toca lo suyo supongo.

Ayer empezamos la carrera con Olga, Iñaki y Javi (una amigo de Iñaki) aunque ya desde los primeros metros nos separamos ya que había tanta gente que era imposible progresar los cinco a distintos ritmos juntos. La marea naranja de gente atravesó todo Madrid y esta vez había más gente en las calles animando que ningún año, lo cual te da fuerzas para afrontar las cuestas finales de Vallekas donde más gente hay gritándonos.
Al final nos tomamos unas cañas con María y Jero y unos amigos suyos y corriendo fuimos a ver cómo corrían los profesionales ¡otro mundo es posible!Con Manolo Medina con tanta gente no nos fue posible encontrarnos, aunque sí que hubo sorpresas como Rafa Calama (Stok Kangri), Ana la vecina del 8º, Paco de Inés antiguo de ENCE, etc.


Este año hemos corrido bien, bastante rápido diría (todavía nos falta ver la marca) pero estoy muy contenta porque he arrastrado un otoño muy malo con mi espalda y el poder superarme así corriendo me da una satisfacción personal inigualable. Creo que en definitiva es la fuerza que a mi me da el deporte, el amor propio que luego te salva en otras ocasiones de la vida.


Y esta mañana soñolienta me ha sentado fatal notar cómo pasa el tiempo de rápido, las navidades parecían lejanas hace nada y ya prácticamente han pasado y volvemos a nuestra rutina diaria. Me muero de pereza. En general me puedo definir como una persona feliz tanto en lo personal como en lo profesional, siempre he confiado mucho en mi buena suerte. Pero a la vez soy muy inconformista y eso hoy me hacía estar triste, ver cómo pasa el tiempo y nos arrolla, es imparable...cómo desearía que los días fueran dobles, extensibles.

Aggggg, mañana vuelta al currele!!!